La alargada sombra del grado 0 de Acuario

Hace ya algún tiempo, nuestro eminente colega Ernesto Cordero acuñó la expresión "grado memoria" para referirse a aquel grado de la eclíptica que, al producirse en él eventos astronómicos significativos y marcados, queda como herido o sensibilizado. Estos eventos pueden ser eclipses, conjunciones planetarias, stellium, es decir, una concentración de planetas o de las luminarias en la misma eclíptica, o sea, los eclipses, que deja el grado en que tienen lugar más vulnerable al paso por él de otros planetas durante un tiempo. Este tiempo de duración de la efectividad del grado memoria, o de su especial sensibilidad, dependerá de la intensidad, fuerza e importancia del evento que se haya dado en ese grado: la conjunción de los cronocratores, o, lo que es lo mismo, la unión de Júpiter y Saturno, tendrá, por ejemplo, mayor relevancia que un eclipse, o que una conjunción entre Mercurio y Marte, dado lo singular de aquella conjunción. Los planetas más grandes de nuestro Sistema Solar se juntan cada veinte años y, ya desde la antigua tradición persa, eran considerados como los marcadores de nuevas etapas en la historia de la humanidad, etapas de mayor o menor trascendencia según se tratara de conjunciones en el mismo elemento o en triplicidades distintas. Júpiter y Saturno estuvieron en conjunción a finales de 2020 en el grado 0 de Acuario. Esa conjunción es bastante significativa al ser la iniciadora de la triplicidad de Aire, dando así fin a un ciclo de Tierra de unos 220 años (con un paréntesis en Libra en los años 80 del siglo XX). No se trata, pues, de un fenómeno astronómico banal y baladí, como podemos suponer. Saturno es el planeta fuerte de los dos, por lo que será el que imponga su naturaleza, siempre en función de la situación de ambos planetas en el horóscopo de dicho evento levantado para cada lugar del mundo. Ese horóscopo será, en primer lugar, el de la sicigia más cercana a la conjunción, cuya vigencia debería abarcar unas dos semanas, hasta la siguiente sicigia. Y no sólo ese horóscopo se ha de tener en cuenta, sino los de las sucesivas fases del ciclo (sextil, cuadratura, trígono, oposición...), así como los horóscopos de otros ciclos planetarios como el de Marte y Saturno, o el de Marte y Júpiter, o, como se hace en la moderna Astrología mundial, los de Júpiter y Saturno con los planetas trans saturninos, Urano, Neptuno y Plutón. Un auténtico entramado de cartas que se analizarán conjuntamente y que irán modificando, ampliando, contradiciendo, los matices y significados que advertimos en aquel primer horóscopo, que no debería durar más de dos semanas, al tratarse de una sicigia, aunque la tradición sí que solía considerar más la lunación anterior a la entrada del Sol en Aries del año en que se produce la conjunción, o, incluso, la lunación anterior a la entrada del Sol en el signo en que tiene lugar la conjunción, Acuario en el caso del que hablamos. Por otro lado, y volviendo al tema del grado 0 de Acuario, con anterioridad a la gran conjunción de los cronocratores, Marte y Saturno se unieron en ese grado el 31 de marzo de 2020, en plena pandemia del coronavirus en España y Europa. Esa conjunción era llamada "conjunción media" por Messahallah, astrólogo persa que se convirtió en el más importante de finales del siglo VIII. Este autor, uno de los primeros teóricos de los ciclos de las grandes conjunciones junto con Abu Mashar, asociaba esta conjunción a "grandes trastornos", que podían ser de enfermedades en los hombres al producirse en un signo humano (Acuario es uno de esos signos). De nuevo, Saturno fue el planeta dominante de aquel ciclo, que expiró a principios de abril de 2022, cuando Marte y Saturno volvieron a reunirse en Acuario, pero ya en el grado 22. Recientemente se está hablando con bastante insistencia acerca de la entrada de Plutón en Acuario y, en concreto, en el grado 0 de este signo tropical. Esto aconteció el pasado 21 de enero, poco después de la entrada del Sol en Acuario. No fue la primera entrada del planeta asociado a la transformación profunda y visceral en el signo del Aguador, pues ya Plutón ingresó en Acuario el pasado año de 2023. Tampoco Plutón permanecerá aún en Acuario este año: volverá fugazmente a Capricornio entre septiembre y noviembre, momento en el que ya se quedará en este signo por los próximos 20 años más o menos. También se habla bastante de cómo Plutón va a activar o está ya activando el grado 0, no sólo Plutón, pues el Sol entró en Acuario casi al mismo tiempo, y el Sol es un factor importante de activación siempre de las energías de los planetas lentos, junto con la Luna y los planetas llamados interiores, Mercurio y Venus. Pero después de estas reflexiones que vienen a mí y que me impulsan a redactar esta primera entrada de mi nuevo blog, yo me pregunto:¿puede durar más de tres años la memoria infligida por los cronocratores a ese grado, a pesar de que unos meses antes Marte y Saturno también hirieran el mismo grado? Tenemos alguna que otra constancia histórica en este sentido, pues ya los antiguos supieron identificar la gran conjunción entre Marte, Júpiter y Saturno en Acuario en 1345, en la que el planeta más fuerte fue de nuevo Saturno, como la anunciadora de la peste del siglo XIV, que en 1347, dos años después, ya causaba estragos en Europa. Pero, ¿no sería más sensato dejar de enfocarnos en esa única dirección hacia el grado 0 y considerar la interrelación entre los diversos ciclos que acontecen, el de Júpiter y Marte en Aries, por ejemplo, que se dio a finales de mayo de 2022 y que este mes de agosto se renovará en Géminis, o la actual fase de sextil entre Júpiter y Saturno, y la posterior de cuadratura que se dará a partir del verano (en el hemisferio Norte), o el ciclo entre Marte y Saturno que se producirá en Piscis en abril de este año? Vista la multiplicidad de horóscopos que se tienen que analizar en Astromundial, puede que sea más relevante hacerlo así. Sabemos que un stellium de varios planetas lentos, como el que se dio en marzo de 2020, puede dejar una impronta que dure varios años, lo cual corroboro, y que el paso conjunto de varios planetas por un mismo punto de la eclíptica tiene un efecto prolongado en el tiempo,pero esto es algo en lo que seguimos investigando y trabajando para dilucidar su eficacia más o menos duradera en este sentido de largo alcance. No podemos, en suma, hacer Astromundial mirando un solo grado, pues perdemos de vista el gran bosque de estrellas que lo circunda. Como decía H. Poincaré, es más importante averiguar cómo la Naturaleza es Una, cómo todo coadyuva en eso, y la Astrología es una eficaz herramienta para tratar de ver cómo todo se unifica en una sola cosa. No podemos olvidar que Saturno manda en este ciclo de cronocratores que empezó a finales de 2020, pero todo se interrelaciona para explicar la evolución de esa dominancia en la sociedad actual. En ello estamos y seguiremos... Imagen tomada de www.astro.com

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