De los banquetes, las comidas y la Luna

En un antiguo texto del astrólogo griego Hefestión de Tebas (siglo IV d. C.) titulado "Apotelesmatica", encontramos una serie de pasajes en los que se contienen aforismos relacionados con el mejor momento de celebrar un banquete. Este tipo de horóscopos son prerrogativa de la llamada Astrología electiva, que formaba parte de las "katarchai o interrogationes", es decir, la parte de la Astrología que indica cuál es el mejor momento o modo de emprender una actividad con ciertas garantías de éxito. Estas sugerencias o consejos para celebrar un buen banquete, sin problemas en cuanto a las relaciones entre comensales o respecto de las comidas que se sirven y se comerán, son como sigue: "Ya algunos autores han explicado de este modo cómo saber las cuestiones relativas a un 'depnon' [banquete] y cuál será el resultado de su desarrollo. Después de establecer los centros, asignaremos al horóscopo [Ascendente] el comienzo del banquete, al Medio Cielo, el anfitrión y la servidumbre. El cálculo sobre los demás signos queda establecido de tal modo que el tercer signo [a contar desde el Ascendente] se asigne a los utensilios, el cuarto, al lugar en que se encuentra el comedor, el quinto, a los invitados, el sexto, al vino, el séptimo, a las copas, el octavo, a los advenedizos, el noveno, al cocinero, al décimo hay que reservarlo también para el proveedor, el undécimo, para la preparación y el duodécimo, para la señora de la casa. Una vez fijados éstos, habrá que estudiar los signos del Zodiaco, sus características y la configuración que tienen los planetas y qué prodiedades producen." En otro texto de la misma obra del griego Hefestión se nos habla de la Luna y de sus interferencias con los planetas y los efectos que ellas producen en los banquetes. Así, si la Luna coincide con Marte, no debemos aceptar la invitación, ya que ocurrirán desgracias a los comensales; si la Luna coincide con Saturno, no se hará bien la digestión. A cambio, si la coincidencia se produce con Venus y Mercurio, todo será favorable, pues tal coincidencia implica siempre placer, diversión y espectáculo. La presencia de los planetas negativos, como Marte, en determinados signos zodiacales aconseja no probar los alimentos ofrecidos que correspondan a tales signos: así, rábanos o tubérculos en Libra o Géminis, puerros y legumbres en Virgo y Libra, plantas siñvestres en Sagitario, pescados y moluscos en Piscis. Esto es lo que nos lega parte de la tradición, en este caso la helenística. Por supuesto, toda carta electiva o de evento (por ejemplo, la carta del día en que nos van a invitar al banquete) ha de analizarse en relación con la carta natal del sujeto que va a asistir, o si queremos ser nosotros los oranizadores del banquete, con nuestro propio tema natal, y esta correlación ya se establecía incluso más tarde en el tiempo, como atestigua el astrólogo judío nacido en Tudela Abraham Ben Ezra (siglo XI). Estas sencillas reglas pueden ahorrarnos algún disgusto cuando tengamos intención de invitar a amigos a comer, o ir a actos públicos donde se nos ha invitado a comer. BIBLIOGRAFÍA: "Alimentos, religión y astrología en el mundo antiguo", Francisco Marco Simón. Este texto se basa en obras al respecto del tema de Aurelio Pérez Jiménez.
Imagen: Revista Veintitrés.

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